
El pasado jueves, a las 21:15, se realizó el encuentro de formación del mes de Junio, el cual trató sobre la Misión. Dicho encuentro tuvo lugar en la sede centro de la Universidad Católica de Córdoba, Obispo Trejo 323.
La importancia de la Misión está dada por Jesucristo, quien quiere llegar a cada persona “para que todos sean un solo rebaño con un solo pastor”. Para ello necesita que llevemos la salvación a toda la humanidad, anunciándolo con palabras y acciones. “La evangelización no se realiza sólo a través de la predicación pública del Evangelio, ni se realiza únicamente a través de actuaciones públicas relevantes, sino también por medio del testimonio personal, que es un camino de gran eficacia evangelizadora.”
“Toda persona tiene derecho a escuchar la “Buena Nueva” de Dios que se revela y se da en Cristo, para realizar en plenitud la propia vocación.” Esto implica, a su vez, un deber de evangelización de todos aquellos que recibimos esa Buena Noticia.
Los que conocemos a Cristo sabemos que el bien y la verdad se encuentran en Él. Por eso debemos transmitirlo a los demás, para que así puedan ser verdaderamente felices y encontrar la salvación.
Quienes hemos ido a misionar alguna vez tenemos la certeza de que la Misión es una posibilidad de enriquecimiento no sólo para sus destinatarios sino también para quienes la realizamos y para toda la Iglesia. Realmente la Misión “es una inyección de Fe”.
La importancia de la Misión está dada por Jesucristo, quien quiere llegar a cada persona “para que todos sean un solo rebaño con un solo pastor”. Para ello necesita que llevemos la salvación a toda la humanidad, anunciándolo con palabras y acciones. “La evangelización no se realiza sólo a través de la predicación pública del Evangelio, ni se realiza únicamente a través de actuaciones públicas relevantes, sino también por medio del testimonio personal, que es un camino de gran eficacia evangelizadora.”
“Toda persona tiene derecho a escuchar la “Buena Nueva” de Dios que se revela y se da en Cristo, para realizar en plenitud la propia vocación.” Esto implica, a su vez, un deber de evangelización de todos aquellos que recibimos esa Buena Noticia.
Los que conocemos a Cristo sabemos que el bien y la verdad se encuentran en Él. Por eso debemos transmitirlo a los demás, para que así puedan ser verdaderamente felices y encontrar la salvación.
Quienes hemos ido a misionar alguna vez tenemos la certeza de que la Misión es una posibilidad de enriquecimiento no sólo para sus destinatarios sino también para quienes la realizamos y para toda la Iglesia. Realmente la Misión “es una inyección de Fe”.
Por eso “por Cristo, con Cristo y como Cristo” salgamos a predicar su Evangelio.
6 comentarios:
Como dice la canción de Sal y Luz: "mezclado entre la gente, está Jesús en la ciudad"... que verdaderamente podamos misionar en nuestro "metro cuadrado" mostrando que en Cristo se da una nueva situación y que vale la pena vivir con El desde ésta vida. Por eso, la salvación: AHORA!
Acuerdo con el comentario de Joaco, que podamos irradiar a Cristo en cada cosa que hagamos... Seamos Sal y Luz del mundo para así alcanzar la salvación y llevarla al resto!
Somos indignos testigos de la transormación en Cristo, de la autentica felicidad que hay en seguirlo.Cómo se destacó en la formación, eso debe redundar en los detalles más ordinarios de nuestra cotidianeidad
Si si asi es...seamos levadura en la masa para que muchos conozcan la Nueva Vida que da Jesucristo!!
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